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El mapa está torcido: Latinoamérica en la investigación AEC
Cuando revisas literatura reciente de automatización en construcción, hay un patrón que nadie menciona en los abstracts: la geografía. En la muestra que evalué, la distribución de afiliaciones de los autores se veía así:
Uno de quince. Y no es que aquí no haya problemas que investigar — es exactamente lo contrario.
Los problemas que el mapa no ve
La agenda de investigación la fijan los países que publican. Por eso abundan papers sobre torres de oficinas instrumentadas con sensores carísimos, y escasean sobre lo que domina el paisaje construido de nuestras ciudades:
Tres problemas gigantes que casi nadie del primer mundo investiga
- Autoconstrucción informal: en Lima, una fracción enorme de las viviendas se construyó sin ingeniero. Evaluar su vulnerabilidad sísmica a escala de barrio es un problema de datos perfecto — masivo, urgente, con fotos como única fuente barata.
- Obras con datos precarios: la mayoría de la construcción regional no tiene BIM ni sensores. La investigación útil aquí no es “el gemelo digital perfecto”, es cuánta inteligencia puedes extraer de un expediente en PDF y fotos de celular.
- Normas locales sin herramientas: existen verificadores automáticos para Eurocódigos; para el RNE peruano, prácticamente nada. Quien digitalice esas reglas primero, define el estándar.
La excepción que prueba la capacidad
Lo mejor de mi revisión fue encontrar la excepción: un paper arbitrado internacionalmente, hecho desde el Perú, aplicando visión computacional a la evaluación sísmica de un distrito real de Lima. Se puede. Cuando el problema local se toma en serio con métodos de nivel internacional, el resultado compite en cualquier revista del mundo — y encima resuelve algo que nos importa de verdad.
Esa es, creo, la oportunidad para quienes hacemos datos y construcción desde acá: no imitar la agenda de otros mapas, sino publicar la nuestra con el mismo rigor. El mapa está torcido, pero se endereza publicando.